El freelance vive una tensión que el empleado no conoce: vender y entregar al mismo tiempo. Cuando estás full de trabajo, dejás de prospectar. Y el mes que viene no hay nada. Cuando estás vendiendo, te atrasás con lo que ya tenés. Una planilla no te salva de esto; un sistema, sí.
Los tres agujeros por donde se te va la plata
- La consulta olvidada. Alguien te escribió interesado y quedó enterrado entre mil mensajes.
- La factura fantasma. Entregaste el proyecto… ¿y el cobro? Sin seguimiento, queda flotando.
- El bache de pipeline. Dejaste de prospectar mientras entregabas y ahora tenés la agenda vacía.
Un embudo para tu lado comercial
En Konexo, cada cliente potencial es una card que avanza por etapas:
- Consulta — alguien preguntó.
- Propuesta — le pasaste presupuesto.
- Negociación — están afinando.
- En curso — proyecto aprobado, manos a la obra.
- Cobrado — cerraste el círculo.
Arrastrás la card de etapa y se guarda solo. Cada proyecto lleva su monto, y el Dashboard te arma un forecast: cuánto tenés por cobrar según en qué etapa está cada cosa.
Lo que casi ningún CRM tiene: ejecutar el proyecto
Cerrar el trato es la mitad del juego. Después hay que entregar. Por eso el modo Freelance suma dos herramientas dentro de cada proyecto:
- Tareas del proyecto — un checklist de hitos y entregables. Marcás lo hecho, arrastrás para reordenar por prioridad y las completadas caen al fondo. Siempre ves cuántas llevás ("2 de 5 hechas").
- Bitácora — un registro cronológico de ideas y avances. Anotás lo que se te ocurre y lo que vas logrando. Es la memoria viva del proyecto.
"Ponme al día": retomá un proyecto en 30 segundos
Volvés a un proyecto después de dos semanas y no te acordás en qué quedó. El botón "Ponme al día" le pide a la IA que lea el estado real —tareas, bitácora, timeline— y te devuelva un resumen con lo último que avanzaste, qué falta y los próximos 2-3 pasos. Sin releer nada.
¿Propio o de cliente?
Marcás cada proyecto según sea tuyo o de un cliente, y la IA se adapta: a los propios los gestiona como pura ejecución (nunca te propone escribirle a nadie); en los de cliente te ayuda a ponerte al día y, si se lo pedís, redacta el mensaje de seguimiento o el aviso de que el proyecto está listo.
Traé tus clientes y llevate tus datos
¿Ya tenés una lista? Bajás la plantilla de Excel, la completás y la importás. Y cuando quieras, exportás todo a JSON: tus clientes, proyectos y notas son tuyos.
Empezá gratis, sin tarjeta. Mirá la landing para freelancers o la guía de uso.
